Muchas veces en diferentes situaciones de la vida hemos tenido que pasar por un acto de timidez, ya sea en el colegio, en el primer día de trabajo o en algún grupo de reuniones sociales. Es normal que nos invada el temor a socializar con las demás personas, mucho más aún cuando no tenemos esa habilidad o facilidad de comunicar o expresar lo que sentimos.

¿La sola idea de hablar en público te hace querer sacar tu cabeza por la ventana luego de tomar una ducha con la esperanza de resfriarte? Si ese es tu caso, no eres el único. Muchas personas en el mundo sufren de timidez leve o extrema y luchan por superarla. Recuerda que salir de ese cascarón no es algo que sucede mágicamente de la noche a la mañana. Requiere tiempo, esfuerzo y, por supuesto, el deseo de cambiar. Con solo estar leyendo este artículo ya te encuentras por el buen camino, ahora continuemos.

Comprende el motivo de tu timidez


1.- Piensa en el origen de tu timidez. 

Ser tímido no es necesariamente lo mismo que ser introvertido o no agradarte. Simplemente significa que por alguna razón te avergüenzas cuando eres el centro de atención. ¿Cuál es el origen de tu timidez? Generalmente es el síntoma de un problema mayor. Estas son algunas posibilidades:

  • Tienes una débil imagen de ti mismo. Esto ocurre cuando nos evaluamos a nosotros mismos y nuestra voz interior es negativa. Es difícil dejar de escucharla, pero recuerda que es tu voz y puedes ordenarle qué decir.
  • Te cuesta creer en los cumplidos que la gente te hace. Ya sea que creas que te ves bien o no, alguien se dio cuenta y por eso te lo dijo. ¿Acaso es un mentiroso?. Levantar la barbilla, agradécele, acéptalo. No trates de convencerle que está en un error.
  • Te preocupa por la manera en que te comportas. Esto sucede cuando nos concentramos demasiado en nosotros mismos. Debido a que pasamos todo el día supervisando nuestras acciones  y asegurándonos de no cometer errores, asumimos que todos los demás  también lo hacen. Si esto parece ser algo que harías, más adelante hablaremos acerca de enfocarnos en otras personas.
  • Los demás te etiquetan como alguien tímido. A veces, cuando somos pequeños nos comportamos con timidez. Desafortunadamente, la gente se aferra a ello y nos trata como tal, aun cuando nuestras personalidades se desarrollan mucho más. Es posible que otras personas te hayan agrupado en esta categoría y tú solo trates de adaptarte a ellas. ¿Las buenas noticias? Solo debes adaptarte a ti mismo.
  • Sea cual sea tu razón, es posible superar tu timidez. Todas esas razones son formas de pensar y eso es algo que tu puedes controlar ¡Claro que sí!

2.- Acepta tu timidez. 

Uno de los primeros pasos para superar tu timidez  es tratar de aceptarla y estar a gusto con ella. Mientras más te resistas a ella inconsciente o conscientemente, más tiempo se impondrá. Si eres tímido, entonces acéptalo y acógelo por completo. Para hacerlo, puedes decirte repetidas veces: “Sí, soy tímido y lo acepto”.

3.- Averigua cuales son los factores desencadenantes de tu timidez.. 

¿Te sientes tímido frente a nuevas personas?, ¿Cuando aprendes algo nuevo? ¿Cuando te aventuras a una nueva situación?, ¿cuando estas rodeado por gente que conoces y admiras?, ¿cuando estas en un lugar en el que no conoces a nadie?, trata de precisar las ideas que pasan por tu mente justo antes de que la timidez te afecte.

  • Lo más probable es que no todas las situaciones te provoquen timidez. No tienes ningún problema cuando estas rodeado de tu familia, ¿cierto? ¿De qué manera son distintos de los desconocidos a tu alrededor? No lo son, la única diferencia es que los conoces mejor, y lo que es más, ellos te conocen a ti, se trata de las situaciones en las que te encuentras. Esto demuestra que no es algo que sucede todo el tiempo y en cualquier lugar. Genial.

4.- Haz una lista de las situaciones que te provocan ansiedad. 

Ordénalas para que las cosas que te causen menos ansiedad estén en primer lugar y las que te causen más estén al último. Al ponerlas en términos tangibles, te parecerá una tarea que puedes afrontar con éxito.

  • Hazlas lo más tangibles posible  “Hablar frente a las personas” puede ser un factor  desencadenante de tu timidez, pero puedes ser más específico. por ejemplo, ¿hablar frente a a aquellos que tienen más autoridad que tu?, ¿hablarle a aquellas personas que te parecen atractivas?. Mientras más específico seas, más fácil te será identificar la situación y encargarte de ella.

5.- Conquista la lista. 

Cuando tengas una lista de 10 o 15 situaciones estresantes, comienza a lidiar con ellas, una por una ( después de leer este artículo, por supuesto) Las primeras situaciones “más sencillas” te ayudarán a ganar confianza para que puedas  continuar con las más difíciles.

  • No te preocupes si tienes que dar marcha atrás algunas veces. Hazlo a tu propio ritmo, pero haz un esfuerzo para incentivarte.

6.- Consejos.

  1. Solo ten en cuenta que casi todos son tímidos de cierto modo. La diferencia es el grado de timidez. Puedes aumentar tu confianza mediante  la práctica de tus habilidades para conversar  y teniendo nuevos temas que discutir.
  2.  Di “sí” a más cosas. Al principio será difícil. Comienza con cosas pequeñas, como saludar a un compañero de clase. El punto es que cuando aceptas hacer algo que no sueles hacer, puedes obtener muchos buenos momentos. Además, te sentirás mejor contigo mismo por haber sido lo suficientemente valiente para hacerlo.
  3. El miedo y las emociones comparten la misma química, la adrenalina. Si te concentras en los aspectos positivos de un acontecimiento, discurso, actividad, etc. Piensa en tu tensión con anticipación, podrás convertir tus miedos en una emoción que te haga disfrutar ser sociable. Muchas personas sociables y elocuentes participan en situaciones públicas con tanta tensión como tú, pero la interpretan como una emoción y la comparten con otros. El pánico escénico puede desaparecer y convertirse en una actuación estelar cuando haces ese cambio a lo que crees que significa ese sentimiento.
  4.  Supera el pánico escénico imaginando que eres otra persona, como una celebridad a la que admiras, imagina ser esa persona  hasta que te sientas cómodo en el escenario.
  5. No tiene nada de malo ser tímido, pero tampoco tiene nada de malo ser extrovertido.
  6. Ofrécete como voluntario o únete a un club o grupo social. Únete a un club en el que estés interesado y conocerás a otras personas con intereses comunes. Esta es una estupenda forma de hacer amigos.
  7. Haz una lista de cosas que amas de ti mismo y colócala en tu pared. Puede darte más confianza antes de salir de casa.
  8. No temas en buscar ayuda profesional, Asesoramiento grupal, individual y terapia que pueda ayudarte sobre la marcha. A veces es más que solo la timidez y es importante darse cuenta de ello. A menudo, el trastorno de la ansiedad  social es visto como “timidez extrema”. Así que asegúrate de saber lo que tienes.

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