Muchas veces es una situación que a menudo se da cuando creemos ver o saber que alguien está haciendo algo incorrecto, pero no muchas veces esto sucede cuando nos hacemos una auto evaluación y es que muchas veces creemos que todo lo que hacemos es perfecto, y si las personas no realizan las cosas tal cual nosotros sabemos hacerlas, entonces están cometiendo un error, pero déjame decirte que no siempre es así y lo más recomendable es fijarse más en lo que uno puede lograr que en lo que hacen las demás personas.

¿Te gusta que los demás te juzguen sin saber porqué haces las cosas?

Quizás te dé igual lo que piensen de ti  personas extrañas a quienes ni les das importancia. Pero puede que sí te haga sentir mal que te juzguen personas cercanas, que se han tomado el tiempo para escucharte y comprenderte. Muchas veces resulta duro aceptar un consejo constructivo, pero créeme que si las personas que te quieres te hacen una corrección, lo hacen por tu bien. Lo malo es cuando las personas hablan a tus espaldas y critican tus acciones sin ser capaces de decírtelas directamente.

Ésa es la razón principal para decidir no emitir juicios precipitados sobre otras personas, ya que a ninguno nos gusta que nos juzguen alegremente.

juzgada

Deja de juzgar a los demás porque… 


Todos somos diferentes.

Yo no puede juzgarte a ti según mis valores, mis prioridades o mis gustos personales, porque tú eres una persona distinta y, por lo tanto, tienes tu propia forma de pensar de actuar. Sería un poco injusto y egoísta querer que todas las personas hagan y vean las cosas de la misma manera en que lo hacemos nosotras, debemos ser un poco más tolerantes y comprender que a cada unos nos enseñaron de manera distinta los procesos de la vida y no por eso quiere decir que lo que nosotros aprendimos es lo correcto, ya que en ocasiones también podemos equivocarnos.

Nadie es perfecto.

¿Quién soy yo para juzgar tus errores, cuando yo cometo tantos?, ¿Quién soy yo para creerme mejor que tú?.

A menudo son preguntas que debemos realizarnos antes de empezar a hablar de las demás personas, debemos analizarnos primero, y luego con humildad poder aceptar el comportamiento o reacciones de los demás, esto es una parte muy importante para poder llevar una vida tranquila y evitarnos de problemas con la gente que nos rodea.

Falta de información.

No puedo juzgarte sin conocerte y, menos todavía, sin hacer el intento siquiera de entender las razones de tu comportamiento. No sé nada de tu historia, de tus necesidades, de las circunstancias que te hacen actuar así.

Muchas veces es muy fácil soltar la lengua para hablar de los demás, pero en ocasiones debemos analizar y tratar de ahondar un poco en la vida de las demás personas para poder comprender qué es lo que hace que ellos actúen de la manera en que lo hacen, nunca sabremos si tienen problemas o si son necesidades lo que hace que tengan un comportamiento distinto al nuestro, y para eso hay qe tratar de conocer primero a las personas para evitar herirlas con nuestras palabras.

Nunca es bueno quedarnos sólo con la parte visible, la cual adaptamos a nuestra conveniencia para poder sustentar lo que queremos decir o expresar del resto.

Las apariencias engañan.

¿Y si lo que pienso que está ocurriendo tiene poco que ver con la realidad?, ¿Y si yo creo que tus motivos son unos y me equivoco?

Muchas veces debemos tener un poco de criterio antes de decir cualquier cosa , y esto lo puedes aplicar en cualquiera de tus entornos sociales, ya sea familiar, laboral o entre amigos, no te dejes llevar solamente por lo que tus ojos puedan observar, ya que muchas veces nuestra mente puede jugarnos una mala pasada y a lo largo, esto podría llevarnos a un gran error y muchas veces irreparable y lo peor de todo es que muchas veces se nos es difícil reconocer y estar aptos para pedir perdón.

Hace daño.

Muchas veces tal vez no llegues a enterarte. Pero ¿y si ocurre?, ¿y si te enteras de que me he pronunciado contra ti injustamente?.

Tu confiabas en mí y no tuve la honestidad de hablarte directamente, cara a cara y lo peor es que no te di la oportunidad de poder defenderte sobre lo que yo decía sobre ti. Debí pensar antes en el daño que se puede hacer con las palabras. muchas veces hacemos daño a las personas , pero terminamos haciéndonos el doble de daño a nosotras mismas.

No esperes a sentirte culpable o a que te encaren por lo que comentaste para recién reaccionar o entender que no está bien hablar de los demás sin que estén presentes y mucho menos si es para criticar o decir cosas malas de las demás personas, piensa y recapacita, estoy segura que no te gustaría que hagan eso contigo.

Quien juzga se define a sí mismo.

Cada persona se define con los actos realizados, por mucho que los demás los critiquen, asumiendo que solamente es una crítica. Pero una crítica dispuesta a juzgar a la ligera a quien sea, incluyéndome a mí misma. Y, aunque se juzgue con buenos argumentos, deberíamos preguntarnos si ¿estoy haciendo algo bueno para ti?, ¿no es preferible que dedique mis esfuerzos a tratar de entenderte antes que a criticarte?

Muchas veces creemos que hacemos lo correcto hablando de los defectos de los demás, muchas veces pensando que así los corregiremos, pero te recomiendo que empieces por ti misma, ya que con ese tipo de actitudes  sólo generaras un concepto de ti que no es muy agradable y darás pie también para que los demás puedan hablar de ti y señalarte libremente.

No te hace una mejor persona.

Antes de comenzar a juzgar a alguien, para un rato y recapacita en si eso: ¿ te hace sentir mejor?, ¿te hace olvidar de tus penas, fracasos y limitaciones?´ya qui quizás dejamos de prestarle atención por un rato, mientras hablamos de los demás.

Juzgar a los demás no nos dará alegría ni a la larga me hará mejor persona.

chisme

Recuerda pensar en ti antes de hablar de los demás, sigue estos concejos e intenta ser una mejor persona cada día de tu vida.

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